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Disciplina eficaz….estrategias básicas para educar a nuestros hijos

¿Cómo puedo hacer que mis hijos se comportan bien? Es una pregunta común entre los padres de muchachos de todas edades. La verdad es que no es posible controlar a otra persona, menos a nuestros hijos. Pero, aunque no tenemos control sobre ellos, tenemos influencia muy importante en cada uno. En esta edición de nuestra columna para padres y en las que siguen, exploramos las diferencias entre castigos y disciplina y cómo puede un padre realizar disciplina eficaz.

El primer paso es establecer quien tiene la responsabilidad para solucionar un problema, el padre o el hijo. Si el hijo es capaz a manejar su propio problema, debemos apoyarlo a través de los cinco pasos de comunicación activa que fueron el tema en la última edición de esta columna.

En los casos en que es nuestra obligación como padres para manejar un problema, usamos disciplina para enseñarles un sentido de responsabilidad. Los padres debemos asumir responsabilidad cuando el problema tiene que ver con la salud, la seguridad, valores familiares o si el hijo no tiene suficiente madurez para entender las consecuencias de sus acciones.

Castigos duelen, humillan o avergüenzan al hijo. Así, aprenden que se comportan bien cuando el padre este presente para evitar el castigo, pero no resulta en cabios verdaderos en su comportamiento. Disciplina es respetuosa, es conectada lógicamente a la mala conducta, y enseña responsabilidad internalizada.

Un primer cambio pequeño radica en la forma de hablar con los jóvenes. Vale la pena a pedirles amablemente a hacer lo que queremos en lugar de gritarles u ordenarles.  Además, formamos “mensajes yo” para demostrar respeto y posicionar el problema como el “enemigo” en vez del muchacho. Un mensaje yo suena como, “Yo tengo un problema con el desorden en tu cuarto porque me cae a mí a limpiar tras de ti. Me gustaría si tú recojas la ropa, los libros y tu mochila. ¿Lo harás? ¿Cuándo?” Así, comunicamos específicamente el comportamiento que queremos y logramos el acuerdo del hijo.

“¿Y qué hago si mi solicitud cortes no funciona?” pregunta  el padre lector. La próxima edición abordará el tema de varias clases de consecuencias y como se usan para influenciar nuestros hijos hacia a mas responsabilidad.

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